domingo, 10 de abril de 2011

Dependiendo de la Ignorancia

Es difícil hacer un comentario prudente ante la incertidumbre post flash electoral confirmada por el conteo rápido que avanza a cada hora apretándonos un poco más la soga en el cuello. Por ello es mejor no despotricar contra nadie ni buscar culpables para la inminente realidad que se avecina. Sin embargo es importante recalcar algunas cosas que se han hecho más notorias en este proceso electoral, para lo cual me remitiré a las calles de Lima y a una conversación que escuché en la cola mientras esperaba mi turno para votar. Desde hace unos meses, nuestra descuidada Lima se llenó de paneles con caras de los candidatos, símbolos de los partidos de turno a los que representan y eslóganes vacíos que sintetizan propuestas sin sentido y muchas veces inexistentes. No hay lugares para la elaboración real y concreta de propuestas serias que puedan ser escuchadas y debatidas, no existe tiempo para oírlas y hasta quizá no existe voluntad de hacerlo. Por otro lado, hoy, mientras me derretía haciendo la cola para votar, un gordito que no pasaba de los veinticinco le preguntaba a una muchacha bien fashion no mayor que él: “Oye, ¿qué números había que poner en los recuadros esos ah?”. Si bien eso ya nos dice mucho, no nos iba hacer esperar la respuesta de la simpática chica: “pucha, no sé, mi mamá me ha dicho que marque tal y cual número”. Como si pensara su respuesta, el gordito esbozó una sonrisa que babeaba ignorancia y le puso la cereza al postre diciendo: “bueno no sé, yo puse 85 y 140”. Ambos rieron. Con esto nos damos cuenta que aquella juventud, grueso de los electores, y a los que muchos candidatos han apelado para raspar alguna posibilidad de gobierno, conforman un grupo al que le interesa más la apariencia que el contenido, mas la foto bonita que la propuesta, mas la simpatía que lo concreto. Estas personas que se quejan (sin sustento, claro) de aquellos “ignorantes” que votan por Humala y Fujimori, son quienes prefieren estar sumergidos hasta los huesos en la cultura más anoréxica posible sin darse cuenta de que los verdaderos ignorantes son aquellos que prefieren estar metidos 24 x 7 en el facebook sin darse unos segundos para informarse un poco de algún plan de gobierno o alguna propuesta que sustente mejor su voto. Asumo y espero que existan muchas excepciones, pero remitiéndome a mi entorno y al de Martín (explicado en un post anterior), el futuro no es muy alentador. Estos electores jóvenes que son producto de las modas y las tendencias, y quienes de una u otra forma han recibido una educación medianamente buena (entendiendo el concepto peruano de buena educación), son fácilmente manipulables por un estratega político algo inteligente. Asimismo, se dejan naufragar ante los comentarios hechos por gente de su entorno, como papá y mamá, haciendo que el país juegue a la ruleta rusa con su destino. Esta realidad es terrible para la democracia y muy buena para aquellas manos que intentan amasar las mentes, ablandándolas y volviéndolas cada vez menos políticas y mas light. Es por ello, que si bien estamos lejos de aquellas épocas de levantamientos juveniles sustentados, lo que mejor podemos hacer en vez de luchar contra nosotros mismos, es luchar contra la ignorancia política que reina en las elecciones y que probablemente determine nuestro camino. Debemos buscar la forma de que la información cale en las cabezas de las gentes sin importar las caras que las acompañan ni los muñecos ni los colores de campaña. Me parece que esta situación terminal es una de las cosas más importantes que nos deja esta elección independientemente del candidato que sea elegido. Por ello considero importantísimo que se creen más espacios como este para difundir y discutir ideas, porque de lo contrario, nuestro futuro dependerá siempre de la ignorancia.

Amador Jorge Villanueva

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